30 de abril de 2017
 

 
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  Victoriano Ruigómez
  Deportes (Huelva)
  La década gloriosa del Trofeo colombino
  El nacimiento del Trofeo Colombino se gesta en el año 1965, siendo presidente del Real Club Recreativo de Huelva José Martín Berrocal. La idea es la de captar recursos económicos para ayudar a la economía de la entidad y, como segundo objetivo tiene el de atraer turismo a la ciudad, ya que para su disputa se elige el mes de agosto.

Su génesis, a imagen y semejanza del Teresa Herrera, en la Coruña, y el Carranza, en Cádiz, fue la base para alcanzar en plena pretemporada un trofeo en el que el Recre midiera sus fuerzas con equipos de superior categoría de cara a la temporada que comenzaba en septiembre. Su éxito deportivo le llevó a ser bautizado como el Trofeo del ‘Fútbol, fútbol a orillas del Tinto y el Odiel’. Se trata, en definitiva, de que en los días estivales de agosto Huelva disfrute del fútbol-espectáculo, muy diferente al que marca una temporada llena de tensión por los puntos en juego. Concretamente hasta la edición de 1968, el Recreativo es el club el encargado de organizar el torneo con un formato cuadrangular, excepto en la primera que fue disputada por el Rácing de París, el Génova y el Recreativo de Huelva –decanos del fútbol francés, italiano y español–. En la primeras ediciones el Decano logra organizar el Trofeo a base de un enorme sacrificio, de ahí que a partir de 1969 (V edición) sea el Ayuntamiento, presidido por Federico Molina Orta, el que se encarga del mismo. Lo más novedoso es la ‘desaparición’ del Recre como participante, dado que el Consistorio da prioridad a grandes equipos mundiales para el trofeo y, sobre todo, porque en aquellos años (finales de los sesenta) el Decano está en Tercera División. El cartel del Colombino pasa a ser atractivo y de los mejores de España, codeándose con el Teresa Herrera y el Carranza. Aparecen escuadras de la talla del Real Madrid, Atlético de Madrid, Sao Paulo, Anderlecht, Spartak de Moscú, Sevilla, Betis, Fluminense, Benfica, Bayern de Múnich, Barcelona, Manchester City y un largo ecétera.

En la década de los setenta, quizás la más gloriosa del Colombino, Huelva es pionera en traer equipos del entonces llamado ‘telón de acero’ que, sin duda, ayudan a dar más realce a un Trofeo que comienza a ser conocido y respetado en toda España y Europa especialmente, sin olvidarnos de la presencia, siempre importante, de equipos suramericanos. En la edición de 1977 (la décimosegunda) vuelve el club a organizar el Trofeo. Comienzan los tiempos difíciles, ya que la retransmisión por televisión de los trofeos veraniegos resta espectadores a los campos y, por tanto, bajan los beneficios económicos. Además, los equipos españoles prefieren ir de gira por países del entorno y no participar, de no mediar mucho dinero de por medio, en los torneos nacionales.
Los años finales de los setenta y primeros de los ochenta el Trofeo Colombino tiene como base para disputarse a los equipos sevillanos (Sevilla y Betis) y al Recreativo que, junto a otros de no mucho renombre, conforman un cartel atractivo para los aficionados onubense y sevillana que disfruta del verano en las playas de Huelva.

   
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