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  14 de octubre de 2008
 
  RAFAEL ESCUREDO RODRÍGUEZ
  (Estepa, Sevilla, 1944) . Político. Licenciado en Derecho. Primer presidente de la Junta de Andalucía, presidente del segundo Gobierno preautonómico andaluz y consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio en el primer Ejecutivo preautonómico. Diputado en el Congreso y en el Parlamento andaluz. Es el verdadero impulsor del proceso hacia la autonomía de Andalucía en la Transición democrática española.

Estudia primaria y bachillerato en la Escuela Francesa de Sevilla y preuniversitario en el Instituto San Isidoro. En 1962 ingresa en la Facultad de Derecho de Sevilla. Influido por las enseñanzas de Manuel Giménez Fernández "catedrático de Derecho Canónico y dirigente de la democracia cristiana", entra en las Juventudes de Estudiantes Católicos (JEC), de las que es elegido presidente. Durante tres años es delegado de curso y, en el último año de carrera, delegado de Facultad y del distrito universitario de Sevilla. En las aulas se encuentra con profesores como Manuel Clavero , Miguel Rodríguez Piñero y Sánchez Apellániz, y tiene como compañeros a muchos de los que más tarde serían destacados dirigentes de la izquierda andaluza y española, entre ellos Felipe González , con quien colabora en las Juventudes Socialistas aunque sin militar en ellas. Hace la milicia universitaria y concluye como alférez de complemento.

En 1967 obtiene su licenciatura en Derecho y continúa en la Facultad como profesor ayudante de la Cátedra de Derecho del Trabajo. Ese mismo año se afilia al PSOE y a la UGT. En 1968, junto a Felipe González, Antonio Gutiérrez , Manuel del Valle y Ana María Ruiz Tagle "con quien poco después contrae matrimonio", abre el primer despacho laboralista de Sevilla, en la calle Capitán Vigueras, dedicado a la defensa de los trabajadores. Desde el bufete se dedica también a impulsar la implantación de la UGT en la provincia sevillana. Su militancia socialista de esta primera etapa está marcada por las lecturas del marxista francés radical Guy Mollet y por la obra de Julián Besteiro . Viaja a Estados Unidos, en una visita organizada por el Departamento de Estado norteamericano para dirigentes juveniles, y, en representación del PSOE, recorre varios países europeos y entra en contacto con socialistas en el exilio. Por entonces, forma parte de la redacción de El Socialista , que se escribe en Sevilla, y se mueve en la clandestinidad con el alias de López, López.

En 1972 abandona el PSOE, en desacuerdo con lo que considera una "estructura masónica" del partido que entonces dirige el histórico Rodolfo Llopis. Retorna a la militancia socialista en 1974, tras el congreso de Suresnes, una vez que la dirección vuelve a España y que Felipe González es elegido secretario general. Forma parte de las ejecutivas provincial del PSOE y la UGT en Sevilla. Es portavoz de su partido en los distintos órganos unitarios de la oposición democrática "la Mesa Democrática, la Plataforma de Convergencia Democrática, la Platajunta y la Coordinadora Democrática" y es el encargado de las relaciones del PSOE con otras fuerzas políticas. En 1976 funda el Centro de Estudios y Documentación Socialistas (Cedis), que le sirve para estrechar la colaboración con el sector más a la izquierda del socialismo francés y con intelectuales del país vecino. Ese mismo año, el PSOE celebra su primer congreso en el interior desde la Guerra Civil. Escuredo preside la ponencia sobre las nacionalidades y es elegido miembro del comité federal.

En 1977, en las primeras elecciones generales tras la muerte de Franco, es elegido diputado del PSOE por Sevilla. También logra escaño su esposa, Ana María Ruiz Tagle. En las Cortes Constituyentes es secretario cuarto de la Mesa del Congreso y vicepresidente de la comisión de Asuntos Exteriores, a la que dedica buena parte de su actividad parlamentaria. Como representante socialista, durante los últimos meses de ese año y los primeros del siguiente, se vuelca en negociar con el resto de partidos el camino a seguir por la preautonomía andaluza y forma parte de la comisión que negocia con el Gobierno de la Nación el decreto-ley de autonomía. El proceso culmina en mayo de 1978 con la constitución, en Cádiz, de la Junta preautonómica de Andalucía, que preside el también socialista Plácido Fernández Viagas . Escuredo es nombrado consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio y portavoz de su partido en el Consejo Permanente, desde donde inicia una fuerte batalla para derogar el Plan Director Territorial de Coordinación de Andalucía.

En las generales de 1979 repite como diputado por Sevilla. El 2 de junio de ese año, en un pleno celebrado en la Diputación de Sevilla y con el apoyo de comunistas y andalucistas, es elegido presidente del segundo Gobierno de la Junta preautonómica de Andalucía, en sustitución de su compañero Plácido Fernández Viagas, que dimite. Forma un primer Ejecutivo con ocho consejerías, de las que tres son para el PSOE y la UCD y una para el PCE y el PSA. Desde ese momento, se marca como objetivo prioritario la redacción y aprobación de un estatuto de autonomía, en igualdad de condiciones con las llamadas comunidades históricas. Exige al Gobierno central el traspaso de competencias, dotadas de material y personal, e inicia una batalla institucional para que Andalucía acceda a la autonomía plena por la vía del artículo 151 de la Constitución, una iniciativa que es secundada por la mayoría de los ayuntamientos. Después de largas y hostiles negociaciones y de una entrevista considerada histórica con el presidente Adolfo Suárez, consigue que el Ejecutivo convoque el referéndum de ratificación del proceso autonómico para el 28 de febrero de 1980.

Sin embargo, el Gobierno de la nación plantea una dura batalla: sostiene que Andalucía debe caminar por la vía del artículo 143 de la Constitución, promueve la abstención en la consulta y determina que para que la propuesta de la Junta prospere debe obtener el 50 por ciento más un voto afirmativo del total del censo. El 18 de septiembre de 1980, Rafael Escuredo, en su calidad de diputado y en respuesta al diputado granadino de UCD Antonio Jiménez Blanco, dice en el Congreso de los Diputados: "Mientras yo sea presidente de la Junta de Andalucía y esté apoyado por la mayoría de esa institución, sepa usted que Andalucía no irá nunca por el 144, y, puestos a ir, estoy convencido de que ira por el artículo 151". Ante esta falta de neutralidad, Escuredo se vuelve a enfrentar al Gobierno central y protagoniza una huelga de hambre de 72 horas en la presidencia de la Junta, que es secundada por alcaldes y concejales de decenas de ayuntamientos. A partir de ahí, en contra incluso de la opinión de parte de los dirigentes de su partido que no comparten sus criterios autonomistas, hace una entusiasta e intensísima campaña en la que enarbola la bandera del andalucismo, recorre todos los pueblos de Andalucía, se la juega y gana. Venciendo a un cúmulo de adversidades, todas las provincias, menos Almería, superan el listón. El resultado de las urnas es considerado por todos como un triunfo personal de Escuredo. No obstante, al quedarse descolgada la provincia almeriense, el proceso autonómico queda bloqueado hasta que, en octubre, el Gobierno acepta la vía del 151 para Andalucía. Comienza entonces una nueva etapa y los trámites se aceleran. La ponencia redactora elabora y aprueba el Estatuto de Autonomía "el Estatuto de Carmona" y, en octubre de 1981, el pueblo andaluz lo ratifica en referéndum. Antes, en febrero de ese año, Escuredo renuncia a su escaño en el Congreso, en el que le sustituye su esposa Ana María Ruiz Tagle.

En mayo de 1982, en las primeras elecciones autonómicas, tiene que afrontar una durísima campaña en contra de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), que, a toda costa, intenta evitar un triunfo socialista. Sin embargo, el PSOE, con 66 de los 109 diputados, consigue una mayoría absoluta aplastante y Rafael Escuredo, que logra una nueva y rotunda victoria personal, es elegido presidente del primer Gobierno autonómico de la Junta de Andalucía. Configura un Ejecutivo integrado por diez consejeros, de los que dos son independientes, y por primera vez en un Gobierno andaluz aparece una mujer: Amparo Rubiales * . Su mandato, que dura menos de dos años, está marcado por la organización y puesta en marcha de la estructura de la administración autonómica y por la llegada de las primeras competencias. Su proyecto más ambicioso, y también más polémico, lo anuncia en Ronda (Málaga): la aprobación de una Ley de Reforma Agraria que, entre otras medidas, contempla la expropiación de fincas. Su iniciativa, que sorprende a todos "incluido su propio partido", provoca el inmediato apoyo de los sindicatos del campo y de los grupos políticos más a la izquierda y el unánime rechazo de los empresarios agrícolas, que acuden a los tribunales. Su gestión es directa y populista y, en la mayoría de las ocasiones, al margen de las directrices del PSOE, cuyas direcciones federal y regional no asumen sus planteamientos andalucistas dentro de un concepto de Estado federal.

En febrero de 1984, después de sufrir un accidente en Sierra Nevada "en el que se rompe la clavícula y que le mantiene un mes inmovilizado" y cansado de los incumplimientos del Gobierno socialista de la Nación, que no le transfiere las competencias prometidas, como las del Icona y el Iryda, vuelve a sorprender a todos y dimite como presidente de la Junta. En realidad, tras convertirse en un personaje incómodo para su propio partido, se plantea su dimisión.

A partir de entonces, y aunque nunca abandona su militancia socialista, se aleja de un primer plano de la política y abre un despacho de abogados en Madrid. En su trabajo profesional como letrado destaca el caso de la joven Anabel Segura, secuestrada y asesinada, en el que actúa como portavoz de la familia. Años más tarde retorna como tertuliano de programas de radio, articulista de opinión en periódicos y escritor. Pública varios libros de novela y poesía: ¿Qué fabulan los filósofos? Relatos de pensadores españoles (2000), Cosas de mujeres (2001) y Andalucía irredenta: historia de una pasión (2004).También escribe letras de canciones, algunas de las cuales canta la malagueña Aurora Guirado. Forma parte de los patronatos de varias fundaciones, como la María Zambrano y Tres Culturas. Funda y preside la asociación Aljabibe, un foro abierto de debate sobre Andalucía, integrado por andaluces que residen en Madrid y que anualmente concede un premio periodístico.

En 2003 reaparece en política, aunque al margen de estructuras de partidos. Junto a Manuel Clavero , Manuel Pimentel y Alejandro Rojas Marcos , constituye la plataforma cívica Andaluces levantaos, con el propósito de movilizar a la población civil andaluza ante las anunciadas reformas de la Constitución y los estatutos de autonomía, entre ellos el andaluz. El PSOE le incluye en una comisión de expertos sobre propuestas para modificar el Estatuto de Andalucía. En 2005, en su condición de ex presidente de la Junta, es designado miembro permanente del Consejo Consultivo de Andalucía. En 1985 el Gobierno andaluz le otorga el título de hijo predilecto de Andalucía.
   
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